PRÓXIMAS ACTIVIDADES

CULTOS (Parroquia Ntra. Sra. de los Ángeles)
-Misa de Hermandad Mes de Octubre
Sábado 7, 19,oo horas

sábado, 30 de octubre de 2010

Madrinas de Maria Santisima de la Salud


Con la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores de Santiago, se cierra la nomina de Hermandades de pasión que acompanaran a la nueva imagen de María Santísima de la Salud en su bendición el próximo día 20 de noviembre. Unas Hermandades que desde el primer momento que se conoció la fecha se ofrecieron a nuestra Hermandad para ayudar en todo lo posible. A su vez una también sera la madrina la Hermandad de Nuestra Señora de los Ángeles, con la que mantenemos una relacion muy buena al estar en la misma parroquia.

miércoles, 27 de octubre de 2010

MADRINAS DE MARIA SANTISIMA DE LA SALUD


Uniéndose a la nomina de hermandades que amadrinaran la nueva imagen de María Santísima de la Salud, la Cofradia del Santísimo Cristo de la Columna y María Santísima de la Amargura de Daimiel, nos acompañara ese día dejándole a la imagen la saya de terciopelo roja bordada en hilo de oro y confeccionada en el taller de bordados de Garcia Po, desde aquí les agradecemos su gran gesto.

lunes, 25 de octubre de 2010

D. Antonio Joaquin Dube de Luque asistira a la bendicion

Invitado de lujo, el insigne imaginero sevillano quiere acompañar a la Hermandad del Prendimiento el día de la bendición de su ultima imagen Mariana, demostrando su categoría humana y cofrade que atesora, desde el seno de la Hermandad es un autentico invitado de lujo para ese día.

domingo, 24 de octubre de 2010

MADRINAS DE MARIA SANTISIMA DE LA SALUD


La Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores (Ave María) de nuestra capital, acudirá como madrina a la bendición de la nueva titular de la Hermandad del Prendimiento dejándole para ese día tan especial, encajes de blonda para la elaboración del rostrillo.

viernes, 22 de octubre de 2010

MADRINA DE MARIA SANTISIMA DE LA SALUD


La Ilustre y Fervorosa Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de la Candelaria de Sevilla, ha confirmado a la Hermandad del Prendimiento su asistencia el día 20 de noviembre, al acto de la bendición como madrina de María Santísima de la Salud, y dejara para ese día una manto de capilla de terciopelo azul.

jueves, 21 de octubre de 2010

MADRINAS DE MARIA SANTISIMA DE LA SALUD

La Hermandad del Prendimiento ha recibido la confirmacion de cuatro hermandades de Ciudad Real que asistiran a la bendicion de Maria Santisima de la Salud y que como madrinas de la nueva imagen compartiran con nosotros un dia muy especial para todos.

Hermandad de Nuestro Padre Jesus del Perdon y Nuestra Señora Maria Santisima de la Salud de Alcazar de San Juan
Antigua y Venerable Hemandad de Nuestro Padre Jesus Nazareno y Maria Santisima del Amparo en su Gracia y Esperanza de Ciudad Real

La Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza de Ciudad Real


y la Ilustre, Humilde y Fervorosa Hermandad y Cofradia de Nazarenos de la Flagelacion de Nuestro Padre Jesus de la Bondad y Maria Santisima del Consuelo de Ciudad Real

miércoles, 20 de octubre de 2010

NUEVE HERMANDADES AMADRINARAN A MARIA SANTISIMA DE LA SALUD

A tan solo un mes justo para la bendición de María Santísima de la Salud, serán nueve las Hermandades que acudan a solemne acto como madrinas de la nueva titular de la Hermandad del Prendimiento, siendo cinco hermandades de Ciudad Real, dos de la provincia y una de Sevilla las que compartiran con todos los hermanos de esta hermandad ese día tan señalado.

domingo, 17 de octubre de 2010

X VIVENCIAS COFRADES


La Junta de Gobierno de la Hermandad del Prendimiento de Jesus Cautivo y Maria Santisima de la Salud, ha elegido a D. Joaquin Martin de Consuegra Pozuelo para que ser el encargado de hacer las X Vivencias Cofrades que esta hermandad organizara en la cuaresma del 2011.
Hermano Mayor de la Hermandad de los Coloraos de Daimiel, tambien pertenece a diferentes hermandades de Ciudad Real.
Desde estas lineas, nuestra felicitacion por dicho nombramiento a este cofrade de larga trayectoria y la mejor de las suertes para afrotrar el reto.

jueves, 14 de octubre de 2010

BENDICIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA DE LA SALUD

Ya se conoce la fecha de la Bendición de María Santísima de la Salud, ésta será el próximo 20 de noviembre, fecha elegida por la Junta de Gobierno al ser víspera de la festividad de la Presentación de la Virgen María en el templo.

La Eucaristía donde será bendecida la Virgen que tallara el sevillano Antonio J. Dubé de Luque se celebrará en la Parroquia de los Ángeles a las 19.00 horas.

Faltan muchos detalles por dar a falta de su confirmación. Seguiremos informando.





domingo, 10 de octubre de 2010

BIOGRAFIA DE LA VIRGEN


Con en este artículo, vamos a aproximarnos al conocimiento de los datos terrenales que podemos conocer sobre la Virgen.
Muchos de los elementos históricos de la vida terrenal de María, algunos plenamente asumidos por la comunidad creyente, nos lo proporcionan documentos extrabíblicos a los que es imprescindible acudir.
Una de las fuentes en las que se han basado generaciones enteras para conocer la vida de María, sobre todo antes de la Anunciación, han sido los evangelios apócrifos, en especial el llamado protoevangelio de Santiago, que ha sido sin duda la narración apócrifa que más influencia ha tenido en la posteridad. Escrito al parecer entre los siglos II al IV en lengua griega y conocido también como “Libro de Santiago” consta de 25 capítulos en los cuales se narra el nacimiento y vida de María hasta la edad de dieciséis años para contar posteriormente el nacimiento de Jesús y la matanza de los Inocentes. Termina con un epílogo que nos presenta a Santiago el Menor como el autor del texto. Todo el objetivo del libro de Santiago no es otro que el de exaltar la figura de María y su virginidad.
Otro libro esencial para la difusión de las leyendas e historias sobre la Virgen es el llamado “Evangelio del Pseudo Mateo” por atribuirse a dicho evangelista su texto y siendo san Jerónimo su supuesto traductor del hebreo al latín. Ha sido una fuente muy importante para la iconografía mariana y los aspectos literarios sobre la Virgen sobre todo en época medieval. Detalles tan asumidos hoy día como el nombre de los padres de la Virgen, la Presentación de la Virgen al templo, el nacimiento de Jesús en una cueva y apoyado en un pesebre, la vejez y viudez de san José, las ofrendas de los Magos o la vara florecida de José son elementos que proceden de estos apócrifos. Hemos de aclarar al lector que el término “apócrifo” no es sinónimo de falso ni de herético sino simplemente que son escritos que la Iglesia no reconoce como verdad revelada, lo cual no excluye que en todo o en parte puedan narrar hechos ciertos. Recordamos que no es hasta el S. IV en que quedan fijados en veintisiete el número de libros que componen el Nuevo Testamento.
Así pues, algunas de las cosas que sabemos de María a través de estos escritos se pueden considerar dentro del campo de las leyendas y tradiciones y otras no. De hecho la Iglesia nunca los ha aceptado como escritos canónicos y se sigue debatiendo en términos teológicos y bíblicos si su uso como fuente de información es fiable aunque no es éste el momento de realizar ese debate. No obstante, lo que sí conocemos son los usos y costumbres de la época y datos evangélicos sobre los cuales vamos a construir, aunque sea en precario, su biografía, especificando los datos reales de los supuestos.
Los Evangelios únicamente narran la genealogía de José, no la de María (Mt 1, 1-17) lo cual es acorde con la tradición judía en la cual el papel de la mujer en la sociedad era muy secundario. Los padres de María se llamaban al parecer Joaquín y Ana y posiblemente vivían en Nazaret. Una tradición nos habla de que Joaquín nació en una aldea de Galilea llamada Séforis. Los apócrifos coinciden en señalar que Joaquín era hombre rico, de la tribu de Judá, y que tras muchos años de casado no tenía descendencia, lo cual era considerado oprobioso en la época, por considerarlo como no bendecido por el Señor al no haber dado vástagos a la casa de Israel. Tras retirarse en soledad al desierto y pedirlo insistentemente, un ángel del Señor le anuncia su paternidad y Ana, su esposa, da a luz a una niña a la que llamaran Mariam y que nacería en Jerusalén. Sobre la infancia de María nada sabemos, aunque los apócrifos coinciden en que a la edad de tres años fue presentada y entregada al servicio del Templo, al que sirvió hasta los doce años lo cual no implica que necesariamente viviera en el Templo ya que también pudo vivir con sus padres en Jerusalén o en Nazaret.
Entre los parientes de la Virgen, aunque no se citen con precisión, podemos citar a Isabel, que sería su prima y madre de Juan el Bautista y a la que la Virgen visita viviendo con ella al menos tres meses en la aldea de Ain-Karin que era el domicilio de Isabel. El evangelista Lucas nos lo narra con cierto detalle (Lc 1, 39-56). El Magnificat, espléndido canto mariano entonado por la Virgen en esta ocasión, constituye un magnífico regalo de la Virgen a las generaciones posteriores. Por otra parte el evangelista Marcos nos habla de otros parientes, hermanos de Jesús. En la Edad Media se difundió la leyenda de la parentela de la Virgen, leyenda hoy desautorizada, según la cual Ana, al enviudar, se volvería a casar por dos veces originando una numerosa parentela que podría quedar así: María de Cleofás era hermana de María (Jn 19, 25) y esposa de Alfeo cuyos hijos serían Santiago el Menor, Simón, Judas Tadeo y José. Otra hermana de la Virgen sería María Salomé, esposa de Zebedeo cuyos hijos serían Santiago el Mayor y Juan y que serían llamados por Jesús para el grupo inicial de apóstoles (Mc 1, 16-20). Así pues, Jesús tendría parientes próximos, primos y tíos seguramente. También debemos aclarar que el término hermano o hermana debe entenderse en sentido amplio, como sinónimo de parientes. La teología católica no admite que la Virgen tuviese más hijo que Jesús, el Unigénito. En cualquier caso este punto referido a los parientes de la Virgen y de Jesús queda muy confuso y se nutre mucho de conjeturas ya que las Escrituras no aclaran mucho al respecto.
María debía tener entre catorce y dieciséis años cuando se casó con José puesto que esa era la edad habitual en la que las muchachas hebreas contraían matrimonio por lo cual podemos deducir que debió nacer sobre el año 23 al 20 a.C. Este dato es aproximado y tiene en cuenta el error de cálculo sobre la fecha del nacimiento de Cristo, el cual debió ocurrir muy posiblemente en el año 4 a.C. o sea, cuatro años antes de la fecha en que habitualmente se fija, ya que hay datos históricos y astronómicos que así parecen indicarlo. En el caso de que la estrella que guió a los Magos fuese una conjunción planetaria como también se apunta, el nacimiento habría que retrasarlo al año 7 a.C. Teniendo en cuenta esos datos se pueden aventurar algunas hipótesis más o menos fiables.
Siguiendo la costumbre judía María habría realizado su desposorio (parte legal del matrimonio judío en el cual se obtienen todos los derechos y obligaciones de los esposos) con un joven que tendría entre dieciocho y veinticinco años llamado José, originario de Belén, posiblemente entre el 9 y el 6 a.C. La tradición ha difundido la idea sobre José como la de un viejecito viudo incluso con hijos al casarse con María, idea seguramente surgida con el fin de proteger la virginidad de María, que no parece ajustarse a la realidad y que justificaría el nombre de hermanos de Jesús. Podemos suponer que la Anunciación del arcángel Gabriel y la concepción de Jesús fue sobre el año 5 a.C. (Lc 1,26-38). Sabemos por los Evangelios que inmediatamente María se puso en camino para visitar a su prima (Lc 1,39), lo que indica que la visita ocurrió dentro del mismo año. La localidad donde vivía Isabel debía ser la ya citada ciudad de Ain-Karim, en las montañas cerca de Jerusalén.
Al regreso de su visita a su prima santa Isabel, y después de la visita del ángel a José para explicarle el misterio de la concepción, se realizó la ceremonia religiosa y la fiesta de bodas de José y María, a partir de la cual empezarían a vivir juntos (Mt 1,24). La boda se celebraría en miércoles y duraría una semana, tal como era habitual en la tradición judía. Desde ese momento, María se ocuparía de las tareas domésticas, ir a por agua, preparar la comida y cosas por el estilo. Debido a las disposiciones romanas sobre el censo, José y María tuvieron que trasladarse a Belén (Lc 2,1) en donde nació Jesús probablemente en la primavera del año 4 a.C. A los ocho días, de acuerdo a la ley judía, Jesús fue circuncidado (Lc 2,21). La circuncisión era un rito socio-religioso con un doble significado: por un lado el circunciso se incorporaba al pueblo de Dios y al mismo tiempo se les ponía un nombre, que hacía referencia a las virtudes que se le deseaban o esperaban de él. Solía hacerse en la intimidad del domicilio por una persona experta, ante la presencia de testigos y familiares y era el signo de la Alianza. A Jesús se le puso ese nombre porque fue el nombre que el ángel de la Anunciación dijo: “Concebirás y darás luz a un Hijo, al que pondrás por nombre Jesús” (Lc 1, 31).
A los cuarenta días del nacimiento de acuerdo a la ley mosaica las mujeres debían purificarse del parto y María también lo hizo, por lo que los esposos fueron al templo de Jerusalén en donde presentaron al Niño y tuvo lugar el encuentro con la profetisa Ana y el anciano Simeón (Lc 2,22-38). Esta purificación en el caso de Maria hay que entenderla como el simple cumplimiento de un imperativo legal. La Iglesia lo celebra como la entrañable fiesta de la Candelaria. Terminamos con este segundo artículo una breve biografía de María, en estas fechas cercanas a la recién celebrada fiesta de su Natividad a modo de felicitación de cumpleaños.
Los datos de cuándo regresó María y su familia a Nazaret no son claros, ya que por un lado Lucas, después de la presentación en el Templo nos indica que regresaron a Galilea, concretamente a la ciudad de Nazaret, donde el Niño crecía y se fortalecía (Lc 2, 40) mientras que Mateo nos presenta la llegada de los Magos de Oriente (Mt 2,1-11), la huida de la Sagrada Familia a Egipto (Mt 2,13-14), la muerte de los Inocentes (Mt 2,16-18) y sólo hasta la muerte de Herodes no regresan a Nazaret.
Desde ese momento la familia vivió de manera estable en Nazaret. Cada año, según la tradición judía, se hacía una peregrinación al Templo de Jerusalén tal como Lucas nos narra (Lc 2, 41). El mismo evangelista nos cuenta el episodio de la pérdida de Jesús en el Templo. Sucedió al cumplir los doce años, que era la edad en la que se alcanzaba la ciudadanía y todos los derechos y obligaciones de un judío, Jesús fue llevado como de costumbre al Templo (Lc 2,42-50). Después de este suceso, la vida de José y María transcurrirá normalmente en Nazaret y Jesús les estaba sumiso, mientras María guardaba todas estas cosas en su corazón (Lc 2,51). Durante este período suponemos que José murió posiblemente cuando Jesús habría tenido unos veinticinco años. La siguiente vez que aparece María citada es en las bodas de Canán (Jn 2,1-11), escena en la cual ya no se nombra a José como asistente a la misma.
Al comenzar Jesús su vida pública lo más probable es que María continuaría su vida con normalidad en Nazaret. Sin embargo, no hay razón tampoco para dudar que Jesús la visitaría con frecuencia. Un dato nos lo aporta el evangelista Mateo en donde se nos narra que al menos una vez María fue a visitarle mientras ejercía su ministerio. Es muy posible que todos los años subiera con María a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Algunos autores piensan que de ser eso cierto lo más posible es que se quedara en casa de Lázaro, en Betania, lo cual explicaría el hecho de la presencia de María en la Crucifixión que nos narra Juan en su Evangelio (Jn 19,25-27). María, posiblemente avisada por alguno de los discípulos, habría estado presente en todo el doble proceso religioso y político al que Cristo fue sometido y asimismo asistiría, con el mayor dolor, a la cruel Crucifixión de su Hijo. Finalmente, recibirá el cuerpo de Jesús descendido de la cruz por los Santos Varones y lo acompañaría hasta el sepulcro. Esa noche posiblemente habría regresado a casa de Lázaro en Betania.
Tras la Crucifixión, la próxima referencia que tenemos sobre María es su presencia en Pentecostés, donde, junto con los discípulos "perseveraba en oración".
La vida de María tras la Resurrección quedó unida a la comunidad. Desde la muerte de Jesús viviría con san Juan (Jn 19,25) y en estrecha comunión con los demás miembros de la Iglesia naciente. Después de Pentecostés no volveremos a tener referencia bíblica sobre su vida. Existen dos tradiciones que nos hablan de su residencia en Éfeso y otra en Jerusalén. Puede que residiese algún tiempo en Éfeso aunque la hipótesis de su estancia permanente en Jerusalén es más aceptada. Probablemente acabó sus días terrenales en Jerusalén hasta que, como dice el dogma de la Asunción, "llegado el final de su vida terrena, María fue asunta al cielo en cuerpo y alma".

domingo, 3 de octubre de 2010

ESPEJISMO COFRADE


Una vez acabadas las obras dentro de la Parroquia, Jesús Cautivo permanecera en la iglesia al culto de todos en un lugar que sera provisional hasta que la habitación se prepare para albergar a las dos imagenes titulares de la Hermandad del Prendimiento. Un regalo para los ojos de todos y que nos hace ver que esta imagen tiene cabida dentro de la parroquia sin alterar su idiosincrasia. En definitiva, un espejismo que durara dias, y que esperemos que nuestro parroco tenga en cuenta esta experiencia para un futuro no muy lejano.